¡Comparte!

El 8M no tiene sentido si la dignidad de la mujer no está en el centro de las reivindicaciones.

Por eso le dedicamos especial atención estos días a los vientres de alquiler, una forma de explotación de la mujer y cosificación de la persona.

Compartimos un video que realizamos hace un tiempo en el que te contamos la gravedad de la explotación que sufren las mujeres en la maternidad subrogada y cómo se convierte a las madres y a los bebés en objetos de compraventa.

https://www.youtube.com/watch?v=_RbkWQBQF6g

A pesar de la gravedad del tema, muchos países o ciudades en el mundo siguen intentando legalizar esta práctica, con la justificación de una libertad mal entendida, que persigue en la mayoría de los casos solo intereses económicos. Es el caso del Congreso de la Ciudad de México, en el que legisladores de diversos partidos políticos presentaron recientemente una iniciativa para permitir la maternidad subrogada y hasta pretenden promover internacionalmente a la Ciudad como un destino idóneo para la subrogación.

En Women of the World, reiteramos que «la subrogación es incompatible con la dignidad de las mujeres y los niños involucrados y una violación de sus derechos fundamentales». (Consejo de Europa).

Invitamos también a leer y compartir el informe «Vientres de alquiler, una nueva forma de explotación de la mujer y tráfico de personas». En este informe podrás ver el daño psicológico, médico y social que causa la subrogación: los niños son convertidos en producto comercial con control de calidad; las madres de alquiler se vuelven un producto de usar y tirar; y en muchos países la subrogación se encuentra invariablemente unida a las redes de prostitución.

Además, esta práctica contradice un buen número de normas y disposiciones de orden internacional, especialmente las relacionadas con la dignidad humana, la adopción, la protección de la mujer y de los niños, y el tráfico de personas.

Aquí puedes leer el informe:

https://womenworldplatform.com/files/20170203144210-vientres-de-alquiler-2017.pdf

Los vientres de alquiler debe ser una práctica prohibida en los instrumentos internacionales y vista como lo que es, una práctica violatoria de los derechos humanos.

Es necesario que las instituciones internacionales competentes impongan la prohibición con carácter universal de la maternidad subrogada, por suponer un riesgo real de explotación y tráfico de personas, y porque supone un atentado contra la dignidad humana al convertir a la mujer y a los niños en productos comerciales.


¡Comparte!